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Celia Marcela Casals, Argentina

"¡Me animé a correr tres maratones!"


"Oí hablar, por primera vez, de la osteoporosis cuando mi madre se fracturó la cadera a los 60 años. Luego sufrió una serie de fracturas severas y murió como consecuencia de otra fractura de cadera".
"En esa época, yo no realizaba ninguna actividad física, a pesar de que mis antecedentes genéticos sugerían que tenía un alto riesgo de osteoporosis. En enero de 1993, visité al doctor José Zanchetta (véase foto), director del Instituto de Investigaciones Metabólicas de Buenos Aires, para el tratamiento de un adenoma paratiroideo. Fue entonces cuando me diagnosticaron osteoporosis, y comprendí que tenía que cuidar mi propio cuerpo y cambiar mi estilo de vida".

"Soy abogada y psicóloga, pero ahora sólo ejerzo de psicóloga y atiendo casos individuales en mi consultorio. Me organizo de tal manera de dedicarle suficiente tiempo al trabajo, así como también a mi salud en general y a la actividad física. Tomo suplemento de calcio y medicación, y dedico mucho tiempo al ejercicio. Comencé realizando movimientos rítmicos expresivos.

En 1995, empecé a hacer Yoga Iyengar, que incluye fuerza y estiramiento. Le dediqué dos horas por día durante cinco años. En 1999, probé gimnasia aeróbica, por la cual, día a día, comencé a experimentar un gran entusiasmo. Acompaño todo esto con ejercicios con peso, lo cual me ayuda a aumentar la densidad mineral ósea y a fortalecer la estructura de apoyo.

No siento ningún dolor, a diferencia de lo que le sucede a mucha gente de mi edad".
" En 2003, conocí la disciplina de combate, una combinación de artes marciales, aeróbica y boxeo. Practicar esta disciplina me produce un gran placer, porque me conecta con la diversión, el poder, la fuerza, la velocidad y la coordinación de movimiento. Es realmente gratificante ver y sentir que, con constancia y perseverancia, a los 64, puedo realizar la misma actividad física que practican mis compañeras más jóvenes".

"A partir de julio de 2004, comencé a trotar con un entrenador personal. En la actualidad, troto tres veces por semana, muy temprano por la mañana. Siempre uso un cardiotacómetro para controlar el ritmo cardíaco. Aún tomo las clases de gimnasia por la tarde".

"Afortunadamente, cuento con el apoyo y el estímulo de mi médico, quien me sugirió que hiciera todo el ejercicio que quisiera, pero que prestara atención a las fracturas y lesiones,
de las cuales es difícil recuperarse a mi edad. Entonces, luego de verificar que los controles cardiovasculares eran normales, ¡me animé a participar en tres maratones!"
"Los estudios han revelado una notable mejoría en la osteoporosis y en la osteopenia lumbar. En la actualidad, gozo de buena salud psicofísica, gran energía y estabilidad emocional, y creo que ello se debe, principalmente, a toda la actividad física que realizo".

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