Gonul Erdinc, Turquía
"El ejercicio se ha convertido en parte de mi vida cotidiana".
Gonul Erdinc, 68, es una maestra jubilada, a quien le diagnosticaron osteoporosis a
los 64 años. Tras sufrir dolor de espalda recurrente y haber advertido que estaba cada vez
más encorvada, Gonul decidió consultar al médico. Un estudio de densidad mineral ósea, realizado posteriormente, reveló que tenía osteoporosis. Si bien su médico le había prescripto medicamentos, Gonul no los tomaba de forma periódica e, incluso, abandonó el tratamiento por completo durante algunos años.
Hace siete meses, mientras se inclinaba hacia delante para abrazar a su nieto, Gonul, de repente, sintió un dolor fuerte en la espalda. Acudió nuevamente al médico, quien le diagnosticó fractura vertebral por osteoporosis. Gonul volvió a tomar la medicación y, luego del tratamiento de la fase aguda posfractura, fue incluida en un programa de ejercicios y caminatas periódicas.
Ahora, Gonul toma los medicamentos periódicamente y se asegura de seguir el consejo del médico. Su programa de ejercicios incluye una serie de ejercicios de movimiento para el cuello, así como ejercicios de estiramiento y fortalecimiento para todos los músculos del cuerpo, en especial, el músculo extensor de la espalda. También trota tres veces por semana."Desde que hago estos ejercicios me siento mejor y más activa", dice Gonul. Antes de comenzar la rutina de ejercicios, sufría dolores intensos luego de hacer los quehaceres domésticos o las compras. "Ahora puedo hacer las tareas de la casa de manera independiente y voy de compras sola sin sentir dolor. Pero soy cuidadosa. Cuando voy de compras, trato de llevar bolsas pequeñas, livianas, en lugar de pesadas".
Gonul cree que el ejercicio periódico es tan eficaz para su espalda como un calmante y sostiene, "Me alegra que el ejercicio forme parte de mi vida diaria, se lo recomendaría a todos".
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